"entre arbustos que no había crecido, buscaban un ave que aún no había nacido.."



lunes, 7 de marzo de 2011

derrota

Antes, parecía tener una visión súper clara de lo que iba a ser, no en términos laborales ni académicos, sino el tipo de persona que me gustaría encarnar. Tenía más o menos claro quiénes quería que fueran mis amigos y amigas, qué tipo de conversaciones tendría, los lugares que me gustaría visitar y, no sé, un sin fin de pequeños detalles que conformarían mi cotidianidad
No era una planificación exhaustiva ni nada por el estilo, de hecho, era un puro disparate en donde lo único que estaba claro eran esas cosas chicas que no determinan ninguno de los grandes sucesos de la vida y que, creo que por lo mismo, eran, para mí, las más importantes
Todo podía variar, la opción vocacional, la pareja, el lugar en el que se vivía, la condición socioeconómica, el tipo de ropa, la pinta, el largo y color de pelo, etc..
Pero creía que había un refugio que ya habíamos armado, cargado de independencia y de una potencialidad infinita de hacer lo que fuera que quisiéramos, y parecía que en cada experiencia el único patrón común era afirmar lo libres que éramos
De repente algo cambió. Esa autonomía dejó de ser tal y dio paso a unas especies de categorizaciones medio solapadas sobre todo. Ya no era chori no tener pareja, al contrario, daba la impresión que eso reflejaba una "incapacidad" vinculada a una serie de nociones tan propias del sicoanálisis.
Viajar sola empezó a ser una acción cada vez más denostada, y no faltaba nunca quien te recordaba los infinitos peligros que corrías sólo con imaginar ese viaje que soñabas.
La independencia y autosuficiencia se volvió una herramienta maléfica ante otras mujeres que veían en eso una especie de libertinaje que les aseguraba que saltarías sobre sus parejas sólo porque eran machos.
Ahora está mal estar sola. Ser soltera es casi una condena, un padecimiento que constatas cada vez que vas a  algún carrete y terminas siendo como Briget Jones en la cena de parejas felices. Y si llegas a saber cuál fue mi última aventura, me miras con preocupación preguntándome porqué no me valoro más a mi misma y pienso en estabilizarme y formar algo con alguien.
Si sigues afirmando que te gusta lo que estudiaste, que es una lata el poco campo laboral pero que estás inventando algo pa poder ganar unas lucas, la mirada que te enjuicia se vuelve condescendiente y con sutileza el tema de conversación se entrampa en lo hippie que son algunos y cómo no tienen sentido de realidad, "por suerte no tienen hijos, imagínate lo que sería para ellos", agregan suponiendo que no has tenido la suficiente perspicacia para notar que están hablando de ti y no de otros.
Yo entiendo que el mundo o la sociedad sea así, básicamente porque nunca he esperado mucho de ellos más que el juicio demoledor. Lo que me duele y me desconcierta hasta el infinito es que somos nosotras, esas que precisamente apostábamos por una alternativa diferente a lo convencionalmente exigido, quienes unas a otras nos reducimos con razonamientos como estos.
Simplemente pareciera que nunca fuimos lo suficientemente fuertes como para contravenir todo un patrón cultural que, de mil y una formas, a diario nos bombardea  para inyectarnos, con éxito hay que reconocer, una planificación detallada de nuestras vidas y opiniones..

miércoles, 10 de noviembre de 2010

estupidez

Soy tonta, tonta, tan tonta
que todavía sigo esperando que vuelva el día
 en que me estés esperando en el banquillo de la plaza del frente

arquitectura

Esos edificios necios, hechos en expresión del determinismo más macabro, por arquitectos que también son necios.
Esos que están llenos de espejos por todos lados y que parecen incitarme a que de un piedrazo los destruya por completo..
Me desconciertan cada vez que los veo, trato de entender el sentido que pueda tener una estructura como esa
Son monstruosidades reflectoras. Tal vez, en el inicio, cuando habían uno o dos, podían resultar interesantes…quizás no es tan necio tener una mole gigantezca que refleje el cielo y las nubes…sin embargo, cuando hay decenas de ellos, esto pierde funcionalidad. Ya no es posible ver ese cielo cuadriculado como si estuviese hecho de infinitos legos. Lo que se ven son sólo reflejos del reflejo del reflejo del reflejo de un edificio espejoso que nadie sabe dónde está, generando una proyección al infinito de una cosa que se refleja en otra, una sensación de abismo que se proyecta en los gigantes que nos rodean.
Además, el cielo se vuelve difuso y confuso, y el edificio se torna una construcción impertinente.
Me enojan los arquitectos, pues me hacen creer que desde un tiempo a esta parte tienen una cruzada por recrear la fealdad y la inhospitalidad en todos los espacios posibles. Llenan todo de cemento y estructuras descomunales “¡El edificio más alto de Latinoamérica!” Qué es esa mierda??!! Para qué?? Para quiénes??!!
Tal vez si de vez en cuando se abrieran para que diversos suicidas pudieran utilizarlo, tendría sentido. Así no sólo tendrían certeza de que saltando del último piso su propósito llegaría a buen puerto, sino que también alcanzarían a volar un poquito

alicia

Alicia, mi abuela, tiene la extraña rutina de ir a ver a l@s viej@s de un hogar de ancian@s.
Siempre me ha parecido fuera de lo común este ejercicio, pues ella no va a talleres de la tercera edad ni se entretiene jugando cartas o tejiendo (aunque tal vez esto sería más ridículo porque Alicia odia todas esas instancias sociales en que no puede ir con sus “chalupas” regalonas,  esas que son las únicas con las que no le duelen los callos), ella va a ver a otr@s viej@s como ella. Algun@s más años@s, otr@s más jóvenes.
Muchas veces pienso que al verlos se siente más joven y feliz de ser una mujer tan activa y loca como es. Que le recuerda que a pesar del cansancio que le provoca, goza cada domingo en que su casa se llena de hijos y nietos
Secretamente sé que desea ver a un bisnieto. Si bien nunca le han gustado mucho las guaguas, ésta la disfrutaría, pues la vería sólo lo justo y necesario….el rato prudente para decir que, aunque a simple vista parece un guarén pelado, es una guagua hermosa, reírse con las expresiones que tiene y cargarla en brazos dejando al descubierto la fragilidad y confianza ciega de todos sus movimientos.
Sería una de las pocas veces en que Alicia sólo tendría que mimar al crío y no hacerse cargo de su sobrevivencia.

Hace casi un año ya, las monjas del hogar de ancianos al que va Alicia tenían una celebración.
Para darles razones para vivir, los viejos del hogar son invitados a actuar y participar en distintas pequeñas obras de teatro o intervenciones musicales
En una de estas actuaciones, trágicas por supuesto, una de las actrices se debía desmayar. Tal es el compromiso de la vieja con su labor que al caerse el telón (cosa que pasa cada vez que una escena impactante se lleva a cabo) y en medio de los aplausos categóricos por el desempeño realizado, todos constatan que la realidad supera a la ficción y la anciana estaba muerta
Desde ese día las monjas graban el audio de todas las actuaciones antes del “día D”, así si se vuelve a morir algún protagonista el show puede continuar.
Y si alguna vieja muere durante las celebraciones, las instrucciones son claras y precisas: “dejarla tapada bien quietecita y apretadita, como si estuviera durmiendo, mire que si no, nos arruina la fiesta”

ani, la loca

Mi madre está loca. A veces eso me alivia porque cacho que hay alguna razón genética que determina mi situación actual y no es todo mera responsabilidad mía.
Por otro lado, creo que estoy media condenada a la falta de cordura y que así como estoy hoy, es lo más sensata que estaré el reto de mi vida.

Ana María sueña conmigo, dice que parí un crío. A ella le gusta muchísimo, es chic@ como un langostino y cuando ella lo toma, se acurruca
No sabe quién es el padre, pero tampoco le interesa; está feliz con esta sensación de tener un bichito que es su niet@
Tampoco sabe si es hombre o mujer, ni se preocupa en averiguarlo…simplemente está fascinada
Tiene la certeza que el crío es mío porque cuando bosteza deja ver dos piercings en su lengua, uno amarillo y otro rosado..
A pesar de su desconcierto, Anita se calla. No quiere decir nada, quien sabe si me da un berrinche por sus cuestionamientos y no la dejo ser parte de esto

ser princesa

Radio play: “Ya son más de 3.000 las mujeres que decidieron no esperar más, ¿y tú, qué esperas para el momento más importante de tu vida?
Si tienes menos de 30 años, estás embarazada o planeas tener un hijo…..bla bla bla..clínica las condes..parto a 3 u. f.”
Canal 13: “Cásate conmigo: el día en que tu sueño se hace realidad”
¿Por qué me vienen a imponer cuál es el “momento más importante de mi vida”? Y si no quiero tener un hijo o casarme con alguien, mi vida no va a tener momentos importantes? Además, por qué te validan como sujeto en función de otros?, o sea, solo en tanto eres la “mamá de” o la “señora de”?
Yo no quiero parir críos (al menos no por ahora..y ya voy a cumplir 30) ni tampoco creo en el matrimonio, pero siento y apuesto en el cada día como instantes esenciales en mi historia, en nuestra historia, en tanto me hago protagonista de ella y no sólo sobrevivo, mientras me estoy meciendo en la rutina del deber ser.
Me arrojo a la construcción cotidiana y a mi rol de mujer creadora, que no tiene sentido únicamente en el parto y todo lo que ello implica.
Soy mujer y va más allá de la diferencia sexual evidente. Mi femineidad no se juega en eso. Está dada por el modo en que me desenvuelvo y leo el mundo, por cómo vivo cada experiencia, por los énfasis que pongo y lo que me conmueve poniéndome en movimiento.
Soy mujer en cada uno de mis gestos y sensaciones. Soy mujer en la ira, la pena, el odio, la impotencia; en el temor y la angustia. Soy mujer cuando me la juego y apuesto por ti y por mí, cuando constituyo el nosotros o cuando veo a los otros. Cada vez que exploto en risa, al bailar, al jugar.
Soy mujer cuando creo, sobretodo cuando creo! Creo creando y creo creyendo.
Cuando me equivoco y me vuelvo a equivocar porque pienso que esta vez si puede resultar…soy tan necia que llego a pensar que eso es lo que me otorga momento geniales…esa excepcionalidad que sólo nace de la locura de repetir reiteradamente la misma acción esperando tener resultados distintos
Soy mujer constante e ineludiblemente, en el querer, el desear, en la necesidad. Eso lo vivo ahora y es lo que me constituye..desde aquí hablo y me cuento a mi misma…no necesito sucesos relevantes exclusivamente desde el deber ser social para venir a decir quién soy..

...

Me descompone la violencia como manifestación del poder entendido sólo como la fuerza que unos ejercen sobre otros
Me entristece, me enfurece! Hace que idea de dignidad se remita exclusivamente a la abstracción de un concepto bonito, pero que en la realidad no tiene sentido ni posibilidad de ejecución.
Esa violencia disfrazada de supervisión, control de eficiencia y protección, que no es más que un modo solapado de disfrazar la injusticia de algo noble y altruista.
Es un ejercicio tan absurdamente sensato, que se esconde usando caretas de modo que pueda naturalizarse con facilidad y que cualquier respuesta a ella sea criminalizable y se instaure en el inconciente colectivo como vandalismo condenable.
La jerarquización como único modo de organización posible y la competencia como lugar común en las relaciones interpersonales. ¿Cómo va a ser posible que la trivialización de esto no sea un hecho profundamente violento?
No puedo resignarme y es que tampoco quiero hacerlo. No soy capaz de callar eso que hace tanto ruido ¿Por qué tengo que adaptarme a la deshumanización cuando soy humana? ¡No tiene sentido reducirse a una mera pieza operativa, un objeto funcional cómplice de las estructuras!
Si te parezco “tonta grave”, cuática o engrupia’, te digo que ceder en los espacios micros es casarse con lo macro, es creer que los cambios no pasan por la cotidianidad y la insignificancia del nosotros, es asumirse como una víctima impotente del pulpo devorador.
Es en ese espacio diario de la convivencia con nuestros otros, es en la experiencia más burda donde me constituyo y me proyecto, no al mañana, sino en el ahora.
Desde aquí soy y en ese aquí construyo. La negación y ridiculización de esto no es más que caer presa de esa violencia nauseabunda que no golpea dejando marcas físicas, sino que te desarticula anulando tu ser, negando tu potencia creadora, forzándote al no poder..