"entre arbustos que no había crecido, buscaban un ave que aún no había nacido.."



miércoles, 3 de abril de 2013

larga vida al jipismo

no quiero tus disculpas, ni explicaciones...tal vez alguna vez las quise, pero de eso, hace un rato ya..
eso fue hace demasiado..ahora me parece insultante que te tomes la molestia
no me interesan tus tiempos ni procesos, tampoco tus crecimientos espirituales ni crisis cargadas de clichés de autoayuda que puedas estar teniendo...no quiero saber cómo en tu hipismo desatado, el cosmos te recuerda mi nombre
no quiero saber que me quieres, que soy importante para ti...simplemente no me lo creo..ya nunca más te creo
y no puedo sino leer todo esto desde la constatación de tu egocentrismo repulsivo..si realmente pensaras un poco en mí y no en tu puta conciencia retorcida que necesita alguna expiación pa poder seguirte reconociendo parte de un shuper lokismo new age, no me dirías nada y aprenderías a vivir con eso
un año tarde respondes mi mail...un año poh weon! y te disculpas diciendo que al final "todo pasó ayer"
me dices cuánto has cambiado y tu actitud conmigo me demuestra que en el fondo eres el mismo, lo mismo, anquilosado en tu patetismo, incapaz de asumir responsabilidades, refugiándose en un discurso cargado de sentimientos vacíos, necesitando respuestas que tu nunca serás capaz de darte porque en el fondo nunca te has hecho las preguntas..cada vez que te asomas a ellas, te escondes en tu cobardía disfrazada de introspección
entonces, te lavas las manos, esperando que, cito, "mi corazón grande y hermoso" acoja tus disculpas que, crees, de seguro están de más...y si están de más pa que chucha lo hacís? qué clase de poder crees que tienes que cuando se te place vienes a pedirme que bendiga tus acciones?
quieres que te diga que mi vida es súper feliz, tú sabes que me lo merezco, que siempre me merezco más, me dices...como si yo necesitara que tú, precisamente tú, me lo recordaras..cuánta hipocresía! si en el fondo lo que quieres es constatar que no me quebraste, o que me pude rearmar, para que tú sigas feliz cual parásito que, al reconocerse como tal, se perdona a sí mismo y se encuentra otro huésped al cuál desangrar
era mejor cuando creía que podías haberte muerto y yo ni siquiera lo hubiese sabido, ahora que cacho que todavía existes así, me das tanto asco como no creí que pudiera sentirlo alguna vez por cosa alguna..se me revuelve la panza y mi cabeza me pide gritos que la calle..
y lo logro aliviada..esto es el fin de todo, de esta historia, con esto cortaste el último amarre de ese nosotros que alguna vez fue...ya no hay nada que retener, ya todo se ha dejado ir.