Nunca pensé que pudiera llegar el día en que formulara algo así...evidentemente lo que me lo impedía no eran limitaciones de lenguaje ni gramaticales, sino que en mi mundo no creía que fuera posible siquiera pensar el momento en que sintiera eso..
Sabía que iban a pasar mil cosas, que no siempre iba a querer esta sólo contigo, que me iban a gustar muchos y muchas más, que si tengo hijos dificilmente te eligiría a ti para que fueras el padre, que si alguna vez, en un berrinche de narcóticos, se te ocurría (como algunas veces lo habías dicho sin seriedad) proponerme con toda la parsimonia que implica que nos casáramos, correría hasta que ya no me quedaran piernas ni pulmones, que habían veces en que me estorbabas en la cama, que no todos los días te amaba con locura....y, en fin, un infinito etcétera,..... pero tenía una certeza emocional que me afirmaba que, aunque todo eso pasara, no podría decir con absoluta estampa "ya no te quiero.."
sin embargo, lo siento...y creo tener la certeza que es real porque hay una parte de mí, esa que no sé si es lore o loretonta, que se resiste a asumir algo como eso, a pesar de que sabe que ya hubo un cambio de paradigma en mi modo de verte y que todo lo que hagas o hagamos servirá solamente para sumar razones y puntitos a la lista del "ya no te quiero"
pero soy cobarde...tan cobarde que ni siquiera quiero decirlo fuerte porque puede que una de las lore me escuche y se convenza...me falta entereza para enfrentarte y decirte que ya no más...que lo echamos a perder y que no hay nada que puedas hacer porque ya no te creo...
me aferro, como cuando era chica, a un diminuto salvavidas que, pienso, me podrá aguantar durante un tiempo... tonta, sé que soy tonta y que en el fondo estoy pidiendo a gritos que se hunda para que, al fin, no me quede más que hacerme cargo y enfrentarte, contándote que ya nada vale, que ya nada importa, que.....ya no te quiero
"entre arbustos que no había crecido, buscaban un ave que aún no había nacido.."
martes, 26 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
bicicletas y magia
Hace unos seis meses, convencida que el realismo mágico era el modo que determinaba mi relación con las cosas u objetos, abandoné una bicicleta pues consideré que me había traicionado demasiado como para perdonarla.
Mucho lamenté su partida, porque pensé cuan injustamente la había tratado...en el fondo la pobre tuvo que lidiar con todas las expectativas y aprehensiones que una "ex-cleta" en mí había dejado...fue víctima del fantasma de una relación anterior, y se sabe cuan inconvenientes y la poca proyección que encarnan vínculos como estos..nacieron para morir (comos todas y todos de algún modo, pero más evidentemente en estos casos)
Nunca pude olvidarla y, cada cierto tiempo, me preguntaba que habría sido de ella..
El otro día caminaba cerca del lugar de la ruptura y, con un cachito de esperanza, miré hacia el lugar donde la había visto por última vez. Entre muchas otras cletas, había una que se esforzaba por no permitir que el polvo la opacara y, casi saltando, buscaba llamar mi atención.
¡No lo podía creer! La miré insistentemente para que entendiera la alegría del reencuentro y le prometí volver por ella el lunes
Creo que está ansiosa y disfruta de cada una de las gotas que la lluvia le ha enviado esperando que la limpien para nuestra cita
Es una cleta fiel, la más fiel que ha existido, estoy segura que me ha esperado no sólo para mostrarme que me ha perdonado y me sigue queriendo como su jinete, sino también para rectificarme que efectivamente es la magia lo que sostiene nuestra relación...
Mucho lamenté su partida, porque pensé cuan injustamente la había tratado...en el fondo la pobre tuvo que lidiar con todas las expectativas y aprehensiones que una "ex-cleta" en mí había dejado...fue víctima del fantasma de una relación anterior, y se sabe cuan inconvenientes y la poca proyección que encarnan vínculos como estos..nacieron para morir (comos todas y todos de algún modo, pero más evidentemente en estos casos)
Nunca pude olvidarla y, cada cierto tiempo, me preguntaba que habría sido de ella..
El otro día caminaba cerca del lugar de la ruptura y, con un cachito de esperanza, miré hacia el lugar donde la había visto por última vez. Entre muchas otras cletas, había una que se esforzaba por no permitir que el polvo la opacara y, casi saltando, buscaba llamar mi atención.
¡No lo podía creer! La miré insistentemente para que entendiera la alegría del reencuentro y le prometí volver por ella el lunes
Creo que está ansiosa y disfruta de cada una de las gotas que la lluvia le ha enviado esperando que la limpien para nuestra cita
Es una cleta fiel, la más fiel que ha existido, estoy segura que me ha esperado no sólo para mostrarme que me ha perdonado y me sigue queriendo como su jinete, sino también para rectificarme que efectivamente es la magia lo que sostiene nuestra relación...
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