"entre arbustos que no había crecido, buscaban un ave que aún no había nacido.."



miércoles, 10 de noviembre de 2010

arquitectura

Esos edificios necios, hechos en expresión del determinismo más macabro, por arquitectos que también son necios.
Esos que están llenos de espejos por todos lados y que parecen incitarme a que de un piedrazo los destruya por completo..
Me desconciertan cada vez que los veo, trato de entender el sentido que pueda tener una estructura como esa
Son monstruosidades reflectoras. Tal vez, en el inicio, cuando habían uno o dos, podían resultar interesantes…quizás no es tan necio tener una mole gigantezca que refleje el cielo y las nubes…sin embargo, cuando hay decenas de ellos, esto pierde funcionalidad. Ya no es posible ver ese cielo cuadriculado como si estuviese hecho de infinitos legos. Lo que se ven son sólo reflejos del reflejo del reflejo del reflejo de un edificio espejoso que nadie sabe dónde está, generando una proyección al infinito de una cosa que se refleja en otra, una sensación de abismo que se proyecta en los gigantes que nos rodean.
Además, el cielo se vuelve difuso y confuso, y el edificio se torna una construcción impertinente.
Me enojan los arquitectos, pues me hacen creer que desde un tiempo a esta parte tienen una cruzada por recrear la fealdad y la inhospitalidad en todos los espacios posibles. Llenan todo de cemento y estructuras descomunales “¡El edificio más alto de Latinoamérica!” Qué es esa mierda??!! Para qué?? Para quiénes??!!
Tal vez si de vez en cuando se abrieran para que diversos suicidas pudieran utilizarlo, tendría sentido. Así no sólo tendrían certeza de que saltando del último piso su propósito llegaría a buen puerto, sino que también alcanzarían a volar un poquito

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