me fascina bruno y escaramuza...sus movimientos, el modo en que sigilosamente tratan de abrirse espacio entre todo. Cada vez que respiran queriendo capturar todo el mundo a través de su olfato. La paciencia con que aguardan el momento preciso para atrapar alguna cosita. Cuando se agazapan.
El sonido inexplicable que producen cada vez que ronronean...
Me miran, me interrogan, buscan conectarse de algún modo conmigo. Pareciera que me preguntan porqué tengo pena y se echan en mi pecho en un acto innato de reikista consagrado
Son maestros de la sensibilidad, de la ternura, de la autonomía y la sofisticación
Me sorprenden día a día.
Me encanta cómo me reciben al llegar a la casa y cómo respetan si ningún rencor que anoche no haya venido a dormir..
Se hacen libres en su espacio, lo exploran hasta el cansancio y lo aprovechan difrutándolo con gozo.
Por eso aceptan también mi libertad, no la envidian. Sólo examinan todo mi equipaje cada vez que vuelvo queriendo descubrir e imaginar las mil aventuras que viví sin ellos...
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