"entre arbustos que no había crecido, buscaban un ave que aún no había nacido.."



miércoles, 11 de mayo de 2011

cumpleaños infeliz

no me gusta estar de cumpleaños...
nunca me ha gustado...ni siquiera cuando era chica y se supone que lo único que quieres es que llegue ese día....o sea, a mi me pasaba eso, pero siempre estaba enferma, siempre llovía y era muy raro que pudiera celebrarlo...al final sólo me quedaba el día después del cumpleaños que era el peor, porque quedaba todo un año para que se pudiera romper con la maldición del día.

ahora ya grande, me sigue cargando
me da vergüenza ser tan el centro de atención, no sé que cara poner si te cantan cumpleaños y, además es el día en que irremediablemente digo "que estaba haciendo el año pasado a esta misma fecha?"...ahh...no tenía pega, no había terminado la tesis...y no tenía muchas ganas de celebrar nada
¿y ahora qué? bueno, sigo sin pega, sin terminar la tesis, y, aunque hace una semana sentía que era la primera vez en muchísimo tiempo en que pensaba que estaba contenta y tenía razones para felizmente celebrar, ahora que ya no estamos juntos, simplemente no quiero...

si se pueden pedir deseos de cumpleaños hay uno grande que quiero...
quiero que sea mañana y que hoy no haya sido, quiero volver a mi cumpleaños de 15 y hasta el día antes de tener 16 donde el terror de cumplir uno más, estaba motivado porque tenía la certeza que ese había sido el mejor año de mi vida....

martes, 10 de mayo de 2011

ya no..

ya no me duele la guata cada vez que siento la puerta del edificio pensando que eres tú quien viene llegando.....

y aunque me quiera doler..al segundo recuerdo que ya no vuelves más...nunca más

lunes, 2 de mayo de 2011

y si no quiero

antes, cuando era más chica, tenía algunas certezas que rayaban en los dogmatismo...ahora he reevaluado muchas y la mayoría han sido reformuladas o aceptadas pero sin tanta radicalidad...aprendí a ver matices, a quererlos y enriquecerme con ellos, sin repudiarlos por no ser tan certeros
siempre creí que uno, en términos de parejas, tenía lo que estaba dispuesta a aceptar...no era lo que te merecías, ni lo que la suerte te ponía en el camino, sino que había una actitud mucho más activa en la que simplemente uno ELEGÍA bajar el moño, resignarse o establecer cuáles eran esas cosas en las que uno iba a ceder...
también tenía la intuición que uno no tenía que acostumbrarse a las cosas que no le gustaban....
Sigo creyendo en estas cosas...y probablemente si mañana nos juntamos a conversar y me dices que ya estás chata de tu relación y sientes que ya no es suficiente quererlo..que ya no basta, no te diré "patéalo!" sino que te repetiré exactamente estas cosas...

mucho tiempo me quise definir como una mujer relajada, sin muchos apegos y que no solía sufrir especialmente por ninguno o ninguna porque entendía que era parte de la vida seguir con los proyectos de cada uno aunque no fueran compatibles..evidentemente, la vida me ha demostrado lo contrario..me he enamorado hasta la punta del pelo de más de alguien e incluso he caído en la obsesión con otro y, simplemente, no he querido que se vayan...me han dolido hasta mi cuerpos sutiles sentir la ausencia y, a pesar de todo, me duele pensar no estar contigo.
pero me canso y me desconozco en innumerables ocasiones cuando te exijo cosas cotidianas que no entiendo porqué me parecen tan importantes....y, quiero que me escuches y no me juzgues por esas tonteras, que busquemos soluciones o acuerdos para tratar de enfrentar las sutilezas..
ahí es cuando me doy cuenta que soy terrible de mina, me duelen los detalles olvidados y me conmueve que me sorprendas con cositas chicas..
tal vez ya no hay vuelta no más, y como te decía antes desde el minuto en que pude pensar que tal vez ya no lo quería el prisma de observación es desfavorable y sigo cayendo sin que nada, ni yo misma, me quiera detener

martes, 26 de abril de 2011

Ya no te quiero...

Nunca pensé que pudiera llegar el día en que formulara algo así...evidentemente lo que me lo impedía no eran limitaciones de lenguaje ni gramaticales, sino que en mi mundo no creía que fuera posible siquiera pensar el momento en que sintiera eso..
Sabía que iban a pasar mil cosas, que no siempre iba a querer esta sólo contigo, que me iban a gustar muchos y muchas más, que si tengo hijos dificilmente te eligiría a ti para que fueras el padre, que si alguna vez, en un berrinche de narcóticos, se te ocurría  (como algunas veces lo habías dicho sin seriedad) proponerme con toda la parsimonia que implica que nos casáramos, correría hasta que ya no me quedaran piernas ni pulmones, que habían veces en que me estorbabas en la cama, que no todos los días te amaba con locura....y, en fin, un infinito etcétera,..... pero tenía una certeza emocional que me afirmaba que, aunque todo eso pasara, no podría decir con absoluta estampa "ya no te quiero.."
sin embargo, lo siento...y creo tener la certeza que es real porque hay una parte de mí, esa que no sé si es lore o loretonta, que se resiste a asumir algo como eso, a pesar de que sabe que ya hubo un cambio de paradigma en mi modo de verte y que todo lo que hagas o hagamos servirá solamente para sumar razones y puntitos a la lista del "ya no te quiero"

pero soy cobarde...tan cobarde que ni siquiera quiero decirlo fuerte porque puede que una de las lore me escuche y se convenza...me falta entereza para enfrentarte y decirte que ya no más...que lo echamos a perder y que no hay nada que puedas hacer porque ya no te creo...

me aferro, como cuando era chica, a un diminuto salvavidas que, pienso, me podrá aguantar durante un tiempo... tonta, sé que soy tonta y que en el fondo estoy pidiendo a gritos que se hunda para que, al fin, no me quede más que hacerme cargo y enfrentarte, contándote que ya nada vale, que ya nada importa, que.....ya no te quiero

sábado, 23 de abril de 2011

bicicletas y magia

Hace unos seis meses, convencida que el realismo mágico era el modo que determinaba mi relación con las cosas u objetos, abandoné una bicicleta pues consideré que me había traicionado demasiado como para perdonarla.
Mucho lamenté su partida, porque pensé cuan injustamente la había tratado...en el fondo la pobre tuvo que lidiar con todas las expectativas y aprehensiones que una "ex-cleta" en mí había dejado...fue víctima del fantasma de una relación anterior, y se sabe cuan inconvenientes y la poca proyección que encarnan vínculos como estos..nacieron para morir (comos todas y todos de algún modo, pero más evidentemente en estos casos)
Nunca pude olvidarla y, cada cierto tiempo, me preguntaba que habría sido de ella..
El otro día caminaba cerca del lugar de la ruptura y, con un cachito de esperanza, miré hacia el lugar donde la había visto por última vez. Entre muchas otras cletas, había una que se esforzaba por no permitir que el polvo la opacara y, casi saltando, buscaba llamar mi atención.
¡No lo podía creer! La miré insistentemente para que entendiera la alegría del reencuentro y le prometí volver por ella el lunes
Creo que está ansiosa y disfruta de cada una de las gotas que la lluvia le ha enviado esperando que la limpien para nuestra cita
Es una cleta fiel, la más fiel que ha existido, estoy segura que me ha esperado no sólo para mostrarme que me ha perdonado y me sigue queriendo como su jinete, sino también para rectificarme que efectivamente es la magia lo que sostiene nuestra relación...

lunes, 7 de marzo de 2011

derrota

Antes, parecía tener una visión súper clara de lo que iba a ser, no en términos laborales ni académicos, sino el tipo de persona que me gustaría encarnar. Tenía más o menos claro quiénes quería que fueran mis amigos y amigas, qué tipo de conversaciones tendría, los lugares que me gustaría visitar y, no sé, un sin fin de pequeños detalles que conformarían mi cotidianidad
No era una planificación exhaustiva ni nada por el estilo, de hecho, era un puro disparate en donde lo único que estaba claro eran esas cosas chicas que no determinan ninguno de los grandes sucesos de la vida y que, creo que por lo mismo, eran, para mí, las más importantes
Todo podía variar, la opción vocacional, la pareja, el lugar en el que se vivía, la condición socioeconómica, el tipo de ropa, la pinta, el largo y color de pelo, etc..
Pero creía que había un refugio que ya habíamos armado, cargado de independencia y de una potencialidad infinita de hacer lo que fuera que quisiéramos, y parecía que en cada experiencia el único patrón común era afirmar lo libres que éramos
De repente algo cambió. Esa autonomía dejó de ser tal y dio paso a unas especies de categorizaciones medio solapadas sobre todo. Ya no era chori no tener pareja, al contrario, daba la impresión que eso reflejaba una "incapacidad" vinculada a una serie de nociones tan propias del sicoanálisis.
Viajar sola empezó a ser una acción cada vez más denostada, y no faltaba nunca quien te recordaba los infinitos peligros que corrías sólo con imaginar ese viaje que soñabas.
La independencia y autosuficiencia se volvió una herramienta maléfica ante otras mujeres que veían en eso una especie de libertinaje que les aseguraba que saltarías sobre sus parejas sólo porque eran machos.
Ahora está mal estar sola. Ser soltera es casi una condena, un padecimiento que constatas cada vez que vas a  algún carrete y terminas siendo como Briget Jones en la cena de parejas felices. Y si llegas a saber cuál fue mi última aventura, me miras con preocupación preguntándome porqué no me valoro más a mi misma y pienso en estabilizarme y formar algo con alguien.
Si sigues afirmando que te gusta lo que estudiaste, que es una lata el poco campo laboral pero que estás inventando algo pa poder ganar unas lucas, la mirada que te enjuicia se vuelve condescendiente y con sutileza el tema de conversación se entrampa en lo hippie que son algunos y cómo no tienen sentido de realidad, "por suerte no tienen hijos, imagínate lo que sería para ellos", agregan suponiendo que no has tenido la suficiente perspicacia para notar que están hablando de ti y no de otros.
Yo entiendo que el mundo o la sociedad sea así, básicamente porque nunca he esperado mucho de ellos más que el juicio demoledor. Lo que me duele y me desconcierta hasta el infinito es que somos nosotras, esas que precisamente apostábamos por una alternativa diferente a lo convencionalmente exigido, quienes unas a otras nos reducimos con razonamientos como estos.
Simplemente pareciera que nunca fuimos lo suficientemente fuertes como para contravenir todo un patrón cultural que, de mil y una formas, a diario nos bombardea  para inyectarnos, con éxito hay que reconocer, una planificación detallada de nuestras vidas y opiniones..